Sala Murillo usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra política de cookies. (Cerrar aviso)

Linares - Campo y Mar (19 diciembre 2014/10 enero 2015)

+  Texto

CUATRO AÑOS DESPUES...

 

            Por estas fechas, se cumplen cuatro años desde mi última exposición en esta misma galería. En aquella ocasión, participó en la presentación, un amigo que, a principios de este año nos ha abandonado, por ello, yo quiero recordar a Faustino F. Álvarez, quien, junto aPimpe, siempre hacían un seguimiento exhaustivo, de mis exposiciones con agudas e ingeniosas críticas; alguna vez llegaban acompañados de otros amigos, como Ángel Gonzalez, Pelayo o Úrculo, por mencionar algunos. En esta ocasión, los voy a echar de menos. Cuando ponemos fechas a los acontecimientos nos damos cuenta de lo efímera que es la vida y como se desvanece  en nuestro entorno. Las tertulias se van perdiendo por la ausencia de tertulianos. Asturias ha perdido, en estos últimos años, a personajes emblemáticos del mundo de la comunicación, la cultura y la empresa, siempre ha ocurrido así pero, últimamente, quizás con con el envejecimiento y la perdida de población, se va notando mas el vacío que dejan.

            Cada día es mas difícil hablar de arte, Cuando alguien me pregunta sobre alguna obra o si esto o aquello es arte, yo siempre le contesto que no entiendo de arte; yo solamente trato de expresarme  a través de las mas diferentes técnicas dejándome llevar por la influencia de las emociones, con la  intención de comunicarme con los demás; quiero expresar mis sentimientos frente a la naturaleza, frente a la vida y a la muerte; ¿ quien soy yo para opinar de arte, cuando, ya, no existen cánones ni medidas; cuando unadefecación enlatadao uncadáver en formol, puede asombrar a la sociedad mas culta y se valora como una “sublime creación” ?. Yo no tengo ni idea de lo que es arte; eso si, me siento satisfecho cuando mi mensaje es captado por la gente y para ello deben de ser gentes, mas o menos preparadas, pero siempre sensibles y de espíritu sencillo, de lo contrario estarán fuera de mi órbita y no alcanzaré a comunicarme con ellos.

            Los mejores críticos son los espectadores. Si una obra les hace sentir algo, si son capaces de vibrar frente a ella, esa obra para el es buena... quizás no sea tan buena para la especulación.

            Hoy podéis contemplar algunas de mis obras, tras cuatro años de ausencia, he sentido ganas de pintarlo todo en negro, porque la sociedad me puede, pero he preferido hacer un guiño a la esperanza, buscando esa luz que no encontramos al final del túnel: solamente una referencia a esa Europa que, ya fuera de las mitologías, una vez mas nos la han raptado. Lo demás, poemas de mi hija.

Manuel García Linares.